Hidrografía de la Reserva Ecológica Guáquira

 

La Reserva Ecológica Guáquira está cruzada por numerosas quebradas. Cinco de ellas provenientes de las alturas de la montaña Zapatero: la Quebrada Sonadora, formando el lindero Sur; la Quebrada Corregidor; la Quebrada Colorado; la Quebrada La Herrera y la Quebrada Lindero, la cual conforma parte del lindero norte, antes de ir a desembocar al río Yaracuy.

La quebrada Aguacatal se origina fuera de la hacienda, en la Fila Jaiguao, a menos de un Kilómetro al Sur de la cabecera de la Quebrada Sonadora. Esta quebrada entra a la hacienda en el punto en el cual la quebrada Sonadora le es tributaria, para formar entonces la Quebrada Guáquira, que recorre toda la parte plana de la Hacienda recibiendo los aportes consecutivos de Corregidor, Colorado y La Herrera, además de otras corrientes menores y flujos intermitentes que drenan de Zapatero y que están activos en la época de lluvia.

De los lados de Marimón también recibe un par de tributarios intermitentes. Luego, la quebrada Guáquira desemboca en el Yaracuy, poco antes de la desembocadura de la quebrada Lindero en dicho río.

El Río Yaracuy forma parte del lindero norte a partir de la desembocadura del Río Yurubí, frente a Marimón. Más adelante el Yaracuy penetra el cuello de la  hacienda y pasa por debajo del puente de acceso que conecta la hacienda con el poblado de La Marroquina y el resto del mundo.

Todas las quebradas que bajan de Zapatero son fuentes de agua que merecen ser protegidas en sus cabeceras ya que todo este sistema hidrológico es único al sur de San Felipe.  Es urgente tomar medidas para su protección porque el cerro es apetecido por los hacedores de conucos y eriales, y aguas abajo de estos ríos hay demasiada gente necesitada de agua como para que se permita que apenas cuatro o seis personas dañen las cabeceras de aguas.

 

EL Cerro Zapatero, un fiel y determinante productor de agua para el Estado Yaracuy

 

Luego que el río Yaracuy sale de la represa de Cumaripa y aguas abajo retoma su cauce natural, se dirige rumbo hacia el noreste, recostándose  de las estribaciones occidentales de la Serranía de Santa María, para  luego, hacia el norte, llegar al área aledaña a El Peñón.

Es en las proximidades del caserío El Peñón, donde según el Plan de  Ordenación del Territorio  del Estado Yaracuy, se ha pensado construir el  embalse El Peñón, un sitio de aprovechamiento de agua superficial de  156 Millones de metros cúbicos, el cual servirá para mitigar los efectos  de posibles crecidas del Yaracuy y, al mismo tiempo, para llevar agua a las poblaciones de la región.

Entre el embalse Cumaripa y el sitio del embalse El Peñón, el Río Yaracuy recibe agua que drena de la Sierra de Aroa, al Noroeste del valle. Las principales corrientes de la sierra que llegan al Yaracuy por su margen izquierda, luego de Cumaripa, (ver mapa) con rumbo Oeste > Este, son las siguientes:

 

A        Río Cocorote

B        Q. La Virgen

C        Río Yurubí

D        Q. Maraña

E        Río Cocorotico

 

La Serranía de Santa María, es una formación montañosa con un rumbo desarrollado del Sureste al Noreste, que está conformada por la Fila Jaiguao, el Cerro Zapatero -que se eleva hasta 1400m- y se reduce en la Fila La Palma. En esta formación montañosa se originan 18 corrientes de agua que drenan una amplia cuenca, básicamente dividida en cuatro sectores: la de la fila Jaiguao, la del río Guáquira, la del río Guarataro y la del río Taría. Una pequeña porción está formada por la Quebrada Lindero y otras menores como la Quebrada Santa Teresa, que desembocan directamente en la margen derecha del Río Yaracuy.

Luego de salir del embalse de Cumaripa, y hasta antes de llegar al sitio de El Peñón, el Río Yaracuy recibe agua (ver mapa) de 17 o más ríos y quebradas por su margen derecha.

 

De la fila Jaiguao, inmediatamente luego de Cumaripa, (ver mapa) se desprenden las siguientes corrientes: 

 

0        Río Durute

1        Quebrada Guaratibana

2        Quebrada Sin nombre

 

Aproximadamente a tres Kilómetros de la desembocadura del Río Yurubí en el Yaracuy, desemboca el río Guáquira, el cual ha venido colectando el agua de 6 quebradas que drenan la totalidad de la vertiente occidental del Cerro Zapatero y una que drena el cerrito de Marimón.

 

3        Quebrada Aguacatal

4        Quebrada Sonadora

5        Quebrada Corregidor

6        Quebrada Colorada

7        Quebrada La Herrera

8        Quebrada Ecológica

9        Quebrada Marimón

10      Río Guáquira

 

Aguas abajo, de la desembocadura de la Quebrada Guáquira, a menos de 200 metros de distancia, la Quebrada Lindero entrega sus aguas al Yaracuy.  Inmediatamente le siguen dos quebradas sin nombre conocido por quien escribe y la Quebrada Santa Teresa. Todas estas drenan las estribaciones más norteñas del Cerro Zapatero, también conocidas como Montaña de La Palma.

 

11        Quebrada Lindero

12        Quebrada sin nombre

13        Quebrada sin nombre

14        Quebrada Santa Teresa

 

Poco antes de llegar a las cercanías de El Peñón, el río Guarataro desemboca en el Yaracuy luego de  19 Km de recorrido, entregando sus aguas y las colectadas por la quebrada El Paují, su mayor tributario, en la casi totalidad de la vertiente oriental del Cerro Zapatero

 

15        Quebrada El Paují

16        Río Guarataro

 

De toda la descripción anterior podemos concluir que la importancia del Cerro Zapatero como aportador de agua para ese futuro embalse es determinante, ya que el total de superficie que drenan los 18 ríos y quebradas se originan en sus cumbres en su desarrollo, es del orden aproximado de 240 Kilómetros cuadrados.

En conclusión, si el Estado Yaracuy y el Ministerio del Ambiente realmente aspiran a que el embalse de El Peñón sea una realidad que mitigue el peligro de las inundaciones y sacie la sed de los pueblos del bajo Yaracuy, mejor será que se aboquen a proteger las cumbres y laderas del Cerro Zapatero y del resto de la Sierra de Santa María de la actual depredación ocasionada por conucos de precaria producción pero de gran potencial de devastación del bosque y de la subsecuente erosión de sus suelos.

El tema mas delicado es la protección de las nacientes en las cumbres de esta sierra. El único criterio que el Plan de Manejo de la Zona Protectora del Macizo de Nirgua utiliza es, desgraciadamente, la pendiente del terreno. Esto quiere decir que si el MARN toma al pie de la letra el contenido del PMZPMN, podrá permitir que las cumbres semi planas de estas montañas se puedan ocupar y degradar, matando así las fuentes de agua que su propio proyecto estadal necesita para funcionar.

De igual modo, aquellas corrientes originadas en la Sierra de Aroa, como el Cocorote, el Cocorotico o el Yurubí, deben ser protegidos con celo en sus cabeceras.

Un problema adicional que hay que considerar es que esos ríos pasan por poblados, ciudades y cultivos trayendo al Yaracuy numerosos elementos contaminantes disueltos.

Una razón más a favor de la protección de Zapatero es que el agua que baja de este cerro, todavía está relativamente pura, sin contaminantes. Esto confiere un mayor valor a las aguas que se originan en sus cumbres, pero debe entenderse que esto solo será posible extenderlo al futuro si se evita de inmediato su deterioro y se obliga a cumplir  con los fines y propósitos conservacionistas del PMZPMN.

 

Carlos Rivero Blanco, Ph.D.

Director, Estación Ecológica Guáquira.

La Marroquina, septiembre de 2005